El belén está vacío
con el Niño escondido
en los días que le quedan
para ser Niño nacido.
María y San José
esperan el veinticinco
hablando con el ganado
que les hace compañía.
Son las doce de la noche
cuando les traen al Niño
envuelto en terciopelo
blanco como el blanco vino.
La Virgen cree que es
un ángel el transportista
por la oración que reza
tras cantarle villancicos.
La crisis entre Mette-Marit y Haakon
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El amor se va por la ventana
del palacio de Haakon y Mette-Marit
cuando los problamas siguen
entrando por la puerta sin cesar.
Primero fue el hijo tan ama...