Un sábado de liga que se acaba con el fútbol sincronizado a las 9 anuncian que reparan en quirófano a don Juan Carlos, Rey hasta la muerte. Nada pasa, todo pasa, no se cuenta; aquí un día nos lo ponen en el fetereo y sacan a la Reina tan sonriente diciendo que el muerto es viviente. Espere, Majestad, no se eleve al mundo de los ángeles celestes que el hijo, no sé si heredero, tal vez no herede su buen asiento. |
La crisis entre Mette-Marit y Haakon
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El amor se va por la ventana
del palacio de Haakon y Mette-Marit
cuando los problamas siguen
entrando por la puerta sin cesar.
Primero fue el hijo tan ama...