Mi economía es como un ascensor que bajó al sótano y allí se quedó. Subo escaleras hasta el comedor. Señor, ¡qué manjares comeré yo hoy! De cerveza agua, el café de luto, la carne hormonada de un trozo de pollo que no aceptaría don Evo el que come carnes sin hormonas. Me marchó de compras al fondo de armario y pruebo con ánimo la ropa de antaño. ¡Qué guapa me siento al probar los trapos de los quince años! |
María José Campanario no va a ser abuela
-
María José Campanario,
esposa de Jesulín,
no va a ser abuelita
como dicen por ahí.
Esta señora dentista
asegura que su hijo
Jesús no será papá
por mucho qu...